7 errores de diseño web que pueden hacer que pierdas clientes

Una página web puede ser el escaparate digital de una empresa, pero tener presencia en Internet no significa necesariamente que esté ayudando al negocio a conseguir clientes.

Una web puede tener un diseño moderno y, aun así, cometer errores que dificulten la navegación, generen desconfianza o hagan que los usuarios abandonen antes de contactar con la empresa.

En muchos casos, estos problemas no son especialmente difíciles de solucionar. El primer paso es identificar cuáles son y entender cómo pueden afectar a la experiencia de los visitantes.

A continuación, repasamos siete errores habituales de diseño web que pueden estar perjudicando a un negocio.

  1. No dejar claro qué ofrece la empresa

Cuando una persona entra en una página web, debería poder entender rápidamente qué hace la empresa y qué puede ofrecerle.

Una portada con demasiados elementos visuales, mensajes poco concretos o textos excesivamente genéricos puede hacer que el visitante no sepa exactamente qué está viendo.

Una buena página de inicio debería responder rápidamente a preguntas básicas como:

  • ¿Qué ofrece la empresa?
  • ¿A quién se dirige?
  • ¿Qué problema puede solucionar?
  • ¿Qué puede hacer el usuario a continuación?

Cuanto más sencillo sea encontrar estas respuestas, más fácil será que el visitante continúe navegando.

  1. Utilizar demasiados elementos

Un diseño sobrecargado puede dificultar la navegación.

Animaciones, ventanas emergentes, vídeos, banners, botones y diferentes mensajes compitiendo por la atención del usuario pueden hacer que una página resulte confusa.

Esto no significa que haya que eliminar todos los elementos visuales. El problema aparece cuando estos elementos no tienen una función clara.

Cada componente debería aportar algo a la experiencia del usuario.

En diseño web, una estructura sencilla y bien organizada puede ser mucho más efectiva que intentar llamar la atención utilizando demasiados recursos.

  1. Tener una navegación complicada

El menú principal debería ayudar al usuario a encontrar rápidamente las diferentes secciones de la web.

Si para localizar un servicio concreto hay que pasar por varias páginas o utilizar menús poco intuitivos, es posible que el visitante abandone.

Una estructura de navegación sencilla puede incluir secciones como:

  • Inicio.
  • Servicios.
  • Productos.
  • Empresa.
  • Blog.
  • Contacto.

La estructura concreta dependerá de cada negocio, pero el principio es el mismo: el usuario debería saber fácilmente dónde está y cómo llegar al contenido que necesita.

  1. No cuidar la versión móvil

Una web puede funcionar perfectamente en un ordenador y ofrecer una experiencia completamente diferente desde un smartphone.

Textos demasiado pequeños, botones difíciles de pulsar, imágenes que se salen de la pantalla o menús incómodos son problemas que pueden afectar negativamente a los visitantes.

Por este motivo, una página web debe revisarse en diferentes tamaños de pantalla.

No basta con comprobar que el contenido «cabe». Hay que asegurarse de que la navegación sigue siendo cómoda y que las acciones importantes pueden realizarse fácilmente.

  1. Formularios demasiado largos

Los formularios son una herramienta habitual para conseguir solicitudes de información, presupuestos o contactos comerciales.

Sin embargo, pedir demasiados datos puede desanimar al usuario.

Si una persona únicamente quiere solicitar información, probablemente no necesite rellenar un formulario con una gran cantidad de campos.

Siempre que sea posible, conviene solicitar inicialmente la información necesaria y dejar los datos adicionales para etapas posteriores del proceso.

  1. No utilizar llamadas a la acción claras

Una página puede explicar perfectamente los servicios de una empresa y, aun así, no conseguir contactos.

Una de las razones puede ser que no indique al usuario qué debe hacer después.

Botones como «Solicitar presupuesto», «Contactar», «Reservar una cita» o «Ver productos» pueden ayudar a orientar al visitante.

La llamada a la acción debe ser clara y estar relacionada con el objetivo de cada página.

  1. No actualizar la información

Una web desactualizada puede generar una mala impresión.

Horarios incorrectos, servicios que ya no se ofrecen, imágenes antiguas o información de contacto que ya no es válida pueden hacer que el usuario pierda confianza.

Mantener una página web actualizada es importante tanto desde el punto de vista de la imagen de la empresa como desde la experiencia del usuario.

Una buena web debe facilitar las decisiones

Todos estos errores tienen algo en común: dificultan que el usuario encuentre información y tome una decisión.

El diseño web no debería centrarse únicamente en conseguir una apariencia atractiva. También debe facilitar el camino que lleva al usuario desde que entra en la página hasta que realiza una acción.

Ese recorrido puede terminar en una compra, una llamada, una solicitud de presupuesto, una reserva o cualquier otra conversión importante para el negocio.

¿Cómo saber si una web necesita mejoras?

Analizar el comportamiento de los usuarios puede proporcionar información muy útil.

Las herramientas de analítica permiten conocer, entre otros datos, qué páginas reciben más visitas, cuánto tiempo permanecen los usuarios en ellas o desde qué dispositivos acceden.

También puede ser útil observar directamente cómo utilizan la página personas que no están familiarizadas con ella.

Si varios usuarios tienen dificultades para encontrar una determinada información, probablemente exista un problema de usabilidad que merece ser revisado.

Conclusión

Una página web puede perder clientes por pequeños problemas que muchas veces pasan desapercibidos para quienes están acostumbrados a utilizarla.

Una navegación complicada, formularios demasiado largos, información desactualizada o una mala experiencia móvil pueden afectar a la confianza y a las conversiones.

Por eso, revisar periódicamente una página web no debería limitarse a comprobar que todo funciona técnicamente.

También es necesario preguntarse si la web sigue siendo fácil de utilizar, transmite confianza y ayuda realmente al usuario a tomar una decisión.

Un buen diseño web no consiste únicamente en crear una página atractiva, sino en eliminar obstáculos para que los visitantes puedan convertirse en clientes.

Cuéntanos
tu proyecto